Concebido en principio como orfanato minero y transformado en el tiempo de su construcción en Universidad Laboral, el edificio de Luis Moya fue pensado como una gran ciudad ideal autárquica y cerrada sobre sí misma.
Cuando en el año 2001 el Gobierno del Principado de Asturias se hace cargo del edificio de la Universidad Laboral de Gijón/Xixón, se decide renovar un espacio de gran complejidad consolidando sus funciones formativas y creando nuevos usos complementarios. Se concibe entonces sobreponer a la ciudad ideal de Moya una idea de ciudad nueva, un centro de producción cultural y creativa del siglo XXI, con espacios para aprender y enseñar; para ver, oír y consumir productos culturales; para compartir redes, intercambiar conocimiento y comunicar ideas.
Permitido el acceso a mascotas, atadas, en patio y jardines.