La Playa forma parte de la vida de Gijón desde 1921.
Nació frente a la playa de San Lorenzo -de ahí su nombre- antes incluso que la mítica Escalerona, y años después se trasladó al número 61 de la céntrica y concurrida calle Corrida. Allí se mantuvo varias décadas y solo se alejó provisionalmente de esta ubicación para acometer las obras de reforma del edificio art decó que lo albergaba. Durante tres años y hasta febrero de 2019 ocuparon un espacio en la calle Libertad, donde hoy se mantiene el obrador.
La Playa es tradición con sus Princesitas, la creación más querida de la casa que se sigue haciendo como antaño: utilizando el mismo perol de cobre y trabajando el baño a mano, una a una, con una técnica ancestral denominada «palot». Más tarde nacerían las pastas de nuez , yemas, empiñonados, buñuelos, hojaldres y roscones que se han mantenido fieles a sus fundadores, recuperándose multitud de fórmulas de su antiguo libro del S.XIX
Sin embargo La Playa también es innovación, pues con la cuarta generación familiar al frente, La Playa continúa en su empeño de ofrecer calidad y excelencia en todas sus creaciones, sin dejar de lado la actualización a través del desarrollo de nuevos productos, manteniendo la esencia, pero adaptándose a las circunstancias del entorno: se realizan por ejemplo las mismas tartas en formatos más pequeños y se incorporan nuevas coberturas de pasta de cacao con frutas liofilizadas de frambuesa, fresa, o maracuyá completando así la oferta entre tradición y nuevos sabores.